lunes, 8 de octubre de 2012

ALGO PERSONAL DE ALBERT EINSTEIN

'Carta sobre Dios' de Einstein, al martillo.


Lo qué pensaba Albert Einstein sobre la religión.
Una carta escrita a mano por el físico un año antes de su muerte, expresando sus puntos de vista sobre la religión.
Conocida como "carta sobre Dios", la correspondencia ofrece percepciones sobre sus pensamientos privados acerca de la religión, Dios y el tribalismo de una de las mentes más brillantes del mundo en la que refleja los pensamientos personales y privados del hombre más inteligente del siglo XX".

La carta tiene una gran relevancia histórica y cultural, fue escrita al final de su vida, después de una vida de aprendizaje y pensamiento; la escribió en alemán, el 3 de enero 


 
de 1954, en la Universidad de Princeton y estaba dirigida al filósofo Erik Gutkind después de leer el libro de Erik Gutkind "Escoger la vida: la llamada bíblica a la rebelión.
En uno de sus párrafos expresa:

"La palabra Dios para mí no es nada más que la expresión y producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero todavía leyendas primitivas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa lo sutil que sea, puede (para mí) cambiarlo", escribió el científico nacido en Alemania, que en 1921 recibió el Premio Nobel de Física.



EINSTEIN y SUS MUJERES

EINSTEIN
Directora Liliana Cavani (2008)
SINÓPSIS: Año 1948. Albert Einstein vive en la pequeña ciudad de Princeton tras haberse exiliado a los Estados Unidos para escapar de la persecución nazi. Una tarde de otoño, se reencuentra con la que fuera su primera esposa, Mileva, y juntos rememoran los momentos más importantes de su vida en común. El amor, el matrimonio, las dificultades económicas de los primeros años, la consagración a la ciencia, el delicado estado de salud de su hijo, la separación, el premio Nobel, la guerra, la bomba atómica... Todas las facetas necesarias para conocer el lado más humano del genio que cambió para siempre nuestra concepción del espacio, el tiempo y el Universo.

Mileva Maric y Albert Einstein se conocieron en la Universidad Politécnica de Zürich a finales del siglo XIX. Maric era la única mujer que estudiaba matemáticas y física en aquella universidad. En 1896 iniciaron una relación sentimental y Einstein estaba fascinado por la intensa colaboración intelectual que recibía de parte de su compañera serbia. A la única persona que disgustaba aquella relación era a la madre del genio, una alemana misógina y xenófoba, que nunca vio con buenos ojos a la serbia: “Ella es un libro igual que tú, pero lo que tú necesitas es una mujer. Cuando tengas 30 años, ella será una vieja bruja”.

Mileva Maric y Alberto Einstein a finales del siglo XIX.
Como sea, la pareja estaba flechada porque ambos hablaban el mismo lenguaje: ella le dio clases de matemáticas (que nunca fueron el fuerte de Einstein), preparaban juntos sus exámenes y compartían el mismo interés por la ciencia y por la música. Einstein le escribió en 1900: “Estoy solo con todo el mundo, salvo contigo. Qué feliz soy por haberte encontrado a ti, alguien igual a mí en todos los aspectos, tan fuerte y autónoma como yo”.
En 1902, Einstein se trasladó a la ciudad de Berna, Suiza, donde consiguió empleo en una oficina de patentes. Tras cinco años de convivencia Albert y Mileva terminaron casándose a comienzos de 1903 y tuvieron su primer hijo al año siguiente. En sus ratos libres, Einstein desarrolló, entre otras cosas, la Teoría de la relatividad especial que habría de revolucionar la física moderna. Los frutos de su trabajo fueron publicados en 1905, en la -en aquel entonces- prestigiosa revista Annalen der Physik.


Mileva Maric y Albert Einstein
"Hace poco que hemos terminado un trabajo muy importante que hará mundialmente famoso a mi marido".
Cuando se le preguntaba a Mileva por qué no firmaba los artículos que elaboraba junto a su esposo, su respuesta era: "Wir sind ein Stein!" (Somos Einstein), que en alemán significa “somos una piedra”.
Esta es más o menos la historia oficial, la que todos sabemos; pero se puede ahondar un poco más en la vida privada del genio, en sus inicios y sobre todo, en la relación con su primera esposa.
Aunque Mileva fue una sobresaliente matemática, nunca terminó formalmente sus estudios, en cambio Albert pudo defender su tesis doctoral en 1905. Para 1908, Einstein consiguió finalmente un puesto de profesor en la Universidad de Berna. En cuanto a Mileva, el matrimonio la obligó a abandonar definitivamente la universidad y la física.
Existen varias cartas del noviazgo en las que Einstein debate con ella sus ideas de la relatividad e inclusive se refiere a “nuestra teoría” y le da un trato de colega. A partir de estas evidencias hay estudiosos que concluyen que las ideas fundamentales de la teoría de la relatividad fueron de Mileva Maric, quien no pudo continuar con su carrera puesto que se hizo cargo del cuidado de los hijos, uno con retraso mental, lo que desde luego le exigió más cuidados maternales. Incluso ahora se sabe que engendraron una niña en 1902, antes de casarse, de la cual se sabe muy poco, sólo que la entregaron en adopción.
Mientras ella cuidaba de sus hijos y renunciaba a la ciencia, Einstein desde su puesto académico tuvo el tiempo suficiente para concluir sus estudios y desde luego para desarrollar la teoría, de la que se sabe ahora, no todo el crédito era suyo. En esa pareja de físicos alguien tenía que cuidar a los niños, alguien tenía que lavar y preparar la comida; y ése fue el papel que Einstein y la sociedad patriarcal asignaron a Mileva, quien subordinó todas sus aspiraciones a los objetivos de su esposo y puso todos sus conocimientos a su servicio.


Mileva Maric y sus hijos, producto del matrimonio con Albert Einstein.
"Mi gran Albert ha llegado a ser célebre, físico respetado por los expertos que se entusiasman por él. Trabaja incansablemente en sus problemas. Puedo decir que sólo para eso vive. Tengo que admitir, no sin vergüenza, que para él somos secundarios y poco importantes", escribía Mileva a unos amigos. Einstein a su vez admitía: "Nuestra vida en común se ha vuelto imposible, hasta deprimente, aunque no sé decir por qué".
Con el paso del tiempo la relación se tornó disfuncional. Ella ya no le resultaba divertida y tampoco le aportaba nuevas ideas ni conocimientos. Las “Reglas de conducta” que Albert Einstein le impuso por escrito en 1914 son una cruda muestra de su autoritarismo y, a su vez, del machismo y violencia sicológica que ejerció en contra de Mileva:


“A- Te encargarás de que:

1.   Mi ropa esté en orden,
2.   Que se me sirvan tres comidas regulares al día en mi habitación,
3.   Que mi dormitorio y mi estudio estén siempre en orden y que mi escritorio no sea tocado por nadie, excepto yo.

B- Renunciarás a tus relaciones personales conmigo, excepto cuando éstas se requieran por apariencias sociales.
  1-En especial no solicitarás que me siente junto a ti en casa,
  2-Que salga o viaje contigo.

C- Prometerás explícitamente observar los siguientes puntos cuanto estés en contacto conmigo:
1.   No deberás esperar ninguna muestra de afecto mía ni me reprocharás por ello,
2.   Deberás responder de inmediato cuando te hable,
3.   Deberás abandonar de inmediato el dormitorio o el estudio y sin protestar cuanto te lo diga.

D- Prometerás no denigrarme a los ojos de los niños, ya sea de palabra o de hecho."
Con este tipo de imposiciones obviamente que las cosas no funcionarían nunca, por lo que los Einstein terminaron separándose en 1914. Einstein volvió a casarse en 1915 con una de sus primas, Elsa Einstein, quien también era divorciada y tenía dos hijas. Esta nueva relación marital fue como un necesario soplo de vida para el aún desconocido físico, ya que apenas un año después y con una inusual lucidez y energía dio a conocer su famosa Teoría General de la Relatividad.

Elsa Einstein, prima y segunda esposa del genio.

Elsa fue la mujer sumisa que Einstein buscaba. En silencio y total sumisión supo mantenerse a prudente distancia, dedicada al hogar y facilitándole el trabajo de investigación. Su doméstica obediencia dio un paso más cuando aceptó organizarle la agenda y restringirle el número de visitantes que aspiraban hablar con él, a medida que crecía su fama.
De los hechos se desprende que Einstein nunca necesitó una esposa sino una secretaria, y que no quiso formar una pareja científica ni conceder crédito alguno en su teoría a su ex esposa Mileva. Quizá por eso, de alguna manera le pagó por su aporte, al otorgarle el dinero que ganó por el Premio Nobel de Física.
Un detalle bastante revelador aportado por la feminista alemana Senta Trömel-Plözt es que, cuando Albert y Mileva se separaron oficialmente en 1919, el documento del divorcio incluyó una cláusula de que, en caso de recibir Einstein algún premio por los artículos publicados en 1905 en los Annalen der Physik, debía entregárselo íntegramente a Mileva. ¿Tenía la esperanza Mileva que ese trabajo revolucionaría al mundo? ¿Cómo pudo saberlo si no fue parte del mismo? Fue en los años de su vida conjunta, hasta 1914, cuando nacieron las obras más importantes de Einstein, por lo que algunos creen que el papel de su mujer era significativo, sobre todo en matemáticas, materia en la que alguna vez brilló en su Facultad.

Y fue así que en 1921 Albert Einstein ganó el Nobel de Física por sus publicaciones de 1905, y un año después le entregó la totalidad del dinero del premio a su ex-esposa. Y también hay que decirlo: Einstein era un misógino empedernido. Estaba convencido de que “muy pocas mujeres son creativas. No enviaría a mi hija a estudiar física. Estoy contento de que mi segunda mujer no sepa nada de ciencia”. Decía también que “la ciencia agría a las mujeres”, de ahí la opinión que tenía de Marie Curie: “nunca ha escuchado cantar a los pájaros”. Aun así, dentro de ese machismo recalcitrante, fue quien acuñó la célebre frase: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”.
Mileva vivió hasta el último de sus días en Zúrich, en un apartamento con vista a la facultad en la que estudiaron juntos. El piso fue comprado justamente con el dinero del Premio Nobel.


Mileva era extraordinariamente inteligente y educada mujer y su papel en el desarrollo científico de Einstein fue muy importante.

Sirva este pequeño retrato de Mileva Maric como homenaje a esas miles, millones de abnegadas esposas y madres, que han sacrificado sus sueños, carreras e ideales, porque el instinto maternal y el amor han sido más fuertes que el estatus.  





miércoles, 3 de octubre de 2012

LEYENDAS DEL CICLISMO

Octave Lapize
Octave Lapize
Le Tour de France 2013.-  103 años después.
Octave Lapize tenía 29 años cuando cayó en el frente de Verdún el 14 de julio de 1917, el sargento Lapize recibió cinco balazos en el cuerpo mientras pilotaba su avión, que llevaba dibujado un gallo en el fuselaje y un enorme número cuatro, en recuerdo del dorsal que exhibió en 1910, cuando a los 22 años se impuso en el Tour.
Pasó a la historia por convertirse en el primer corredor que coronó el Tourmalet. Aquella fue una gesta impresionante.

La etapa partió de Luchon y llegó a Bayona, tras 326 kilómetros y poco más de 14 horas de pedaleo, al increíble promedio, teniendo en cuenta la época, de 23 kilómetros por hora. Lapize tuvo que hacer parte de las ascensiones al Tourmalet y al Aubisque a pie, ya que no podía mantener el equilibrio por culpa de los enormes pedruscos que entorpecían la ruta.

Al día siguiente de su hazaña había jornada de descanso. Lapize se la pasó en el interior de su habitación con los pies ensangrentados e inflamados. Buscó alivio refrescándolos en una palangana con sales y vinagre. También murieron en la contienda Lucien Petit-Breton, ganador de los Tours de 1907 y 1908, y François Faber, vencedor en la edición de 1909, que se alistó en la Legión Extranjera.

Ganó el Tour de Francia 1910 en el único año que logró terminar la carrera. Entre su palmarés, además de esta victoria, destaca el triunfo en tres ediciones consecutivas de la París-Roubaix, así como cuatro campeonatos nacionales de ruta, tres en categoría profesional y uno en categoría amateur. También obtuvo una medalla de bronce en la prueba de ruta de los Juegos Olímpicos de 1908 y batió el récord de la hora en diversas modalidades.
Le Tour de France 2013
Octave Lapize












Su sordera, cruel desventaja, le impedía comunicarse con los periodistas quienes relataban sus hazañas con detalle pero no podían entrevistarle, ello motivó que fuese excluido del servicio militar en 1907 y que le hubiera evitado ir a la guerra si no hubiera revuelto Roma con Santiago para conseguir ser alistado como vuluntario, con el trágico final que conocemos.
Se trataba de un atleta magníficamente proporcionado, de pequeña estatura (1,65 m) pero con una gran musculatura, una clase y un caracter fuera de lo común.

Henri Desgranges, en “L’Auto” dejó sus impresiones sobre “el Rizitos”, pocos días después de su victoria en la París-Roubaix: tengo antes mis ojos la fotografía de Lapize. Tiene toda la pinta de un gran rodador: la cara enérgica, el maxilar sólido, la mirada fija, el bigote en punta, como conviene a un “corcel” llamado, tras largas horas de padecimientos en la carretera, a lanzar besos a las chicas bonitas, gran caja torácica, las piernas bien asentadas, muslos poderosos y unas manos potentes capaces de doblar todos los manillares del mundo cuando se apoya sobre ellos en las subidas.

OCTAVE LAPIZE Y EL AUBISQUE
Octave Lapize eligió pasar a la historia por mediación de una frase lapidaria.

En 1910 se iba a celebrar la séptima edición de esa exitosa carrera de locos llamada Tour de Francia. Hasta ese momento todas las etapas habían sido prácticamente llanas pero los pocos puertos ascendidos habían congregado a una cantidad enorme de público.

Henry Desgranges, director del Tour y del periódico organizador, l"Auto, reunió en la primavera de ese año a sus colaboradores para decidir nuevos escenarios que aumentasen todavía más el interés por la carrera. Su colaborador y periodista Alphonse Steinès propuso que la carrera cruzara por los Pirineos, en aquella época una zona deshabitada, inhóspita, con carreteras en estado ruinoso y con osos campando a sus anchas por las cimas.

Desgranges se negó en redondo al principio, pero finalmente accedió a condición de que Steinès fuera capaz de recorrer, en coche, todo el recorrido de la futura etapa.

El Peyresourde y el Aspin los pudo atravesar sin problemas y para el Aubisque consiguió un compromiso económico de Desgranges para condicionar la carretera. Los nativos del lugar le avisaron de que se quitara de la cabeza el Tourmalet, completamente impracticable, pero Steinès, testarudo, alquiló un coche con conductor y se propuso cruzar por el collado del Tourmalet, de Sainte Marie de Campan a Barèges.

En primavera, la cima del Tourmalet estaba completamente cubierta por la nieve. El chofer, asustado por el hielo de la carretera, a cuatro kilómetros de la cima se negó a continuar. Steinès no se amilanó y, a pesar de que caía la noche, continuó su camino a pie.

El sol se ponía en el valle cuando, agotado y solo, alcanzaba los 2115 metros del puerto. Sin entretenerse, empezó el descenso hacia Barèges.

En la París-Roubaix
Imaginen el silencio, el crepitar de la nieve que cubre las rodillas, el frío, la sospecha de los osos al acecho, la oscuridad, los barrancos escondidos, el pavor de un parisino perdido a 2.000 metros de altura en un territorio desconocido y salvaje.

Después de unas horas descendiendo a ciegas, muerto de frío y de cansancio, una batida organizada por el chofer lo encontró, desfallecido, cerca de cerca del pueblo de Barèges. Eran las tres de la mañana. Pero Steinès era un loco del Tour.

La mañana siguiente, sin falta, envió un telegrama a Desgranges para ponerle al caso de la situación: Pasado el Tourmalet. Ruta en buen estado. Perfectamente practicable. Steinès.

El 21 de julio de 1910 se disputó la décima etapa del Tour de Francia, Luchon-Bayona de 327km con los puertos del Peyresourde, Aspin, Tourmalet, Aubisque y Osquich.

Octave Lapize, a la postre ganador de ese Tour, atacó como un loco justo después de la salida. A su rueda se llevó a dos corredores, Garrigou y Lafourcade. Los tres fueron subiendo y bajando juntos cada uno de los puertos de ese territorio salvaje y desconocido hasta el pie del terrorífico Aubisque. Ahí Lapize y Garrigou, agotados, se vinieron abajo y no pudieron evitar que Lafourcade les cogiera ventaja.

Dando tumbos, a golpe de riñón y subiendo a pié en muchos tramos, Lapize pudo coronar la cima al borde de la asfixia con catorce minutos de retraso. En la cima había un miembro de la organización controlando el paso de los corredores. Lapize lo miró con odio, tiró la bicicleta al suelo y a grandes zancadas fue a enfrentarse a él. Lo cogió por las solapas, acumuló aire en sus pulmones fatigados y a un palmo de sus narices le escupió: ¡Asesinos, son Uds. unos asesinos! , pero Lapize acabó los 177km de etapa que quedaban.

Se recuperó, cazó a Lafourcade y ganó en Bayona. El resto de corredores fueron llegando en cuentagotas durante horas, en un estado tal que a algunos había que llevar en brazos a los albergues.
Le Tour de France 2013.- C. Froom, líder y ganador potencial.




martes, 11 de septiembre de 2012

ENCUENTRO CERCANO

Colibrí, chupamirto o tzintzuni.


Les narraré, la más bella e impactante experiencia que la naturaleza me tenía reservada. El día domingo, en mi solitaria sesión de yoga al aire libre , precisamente en el momento de haber terminado, escuché adyacente a mi, un raro zumbido, con sumo cuidado levanté la cabeza, alcé la vista y pude ver a este increíble animalito posado en la rama más baja de un enorme árbol, que regularmente me custodia y me cobija con su sombra mientras realizo mis ejercicios.

La sorpresa de verlo tan cercano hizo que me quedara inmóvil, solamente quedé viéndolo de frente; pero mi asombro no podría haber sido mayor, cuando el pequeño colibrí levanto el vuelo y se dirigió hacia mi, juro que me asusté un poco el tenerlo tan próximo, su peculiar zumbido causado por su vertiginoso aleteo, se hizo más intenso y su imágen no pudo haber sido más nítida al posarse en el aíre, - como solo ellos saben hacerlo - a unos veinte centímetros de mi rostro, por no se cuántos segundos o minutos; la emoción se apoderó de mi, solamente éramos él y yo, desde luego que fui yo quien cayó en éxtasis, legándome un profundo agradecimiento y la inmensa alegría de haber estado tan cercano del singular y maravilloso animalito en un ambiente natural y libre.

Seguramente los días lejanos por venir, conservarán el aroma, los colores y el oro de su plumaje que se esparcirán en la eternidad del tiempo, llevando consigo esta pequeña historia de un encuentro cercano.

En México existen 65 variedades del Trochilidae, nombre científico con que se conoce al colibrí, ave que tiene un pico similar a una aguja hipodérmica, y es la más ligera del mundo: pesa 5 gramos en promedio. Son los pájaros más pequeños del planeta y viven en América, desde Alaska hasta Tierra del Fuego.

Los mexicas creían que cuando los guerreros morían en combate sus almas se transformaban en colibríes y acompañaban al Sol desde el amanecer hasta el mediodía. Llamaron a esta ave huitzitzilin (espina), por su pico punzante y porque en la punta de la lengua tiene espinitas con las que ensarta a los insectos y arañitas que le sirven de alimento.

En lengua tarasca se le conoce como Tzintzuni, de hecho, la capital del reino tarasco fue llamada Tzintzuntzan, que quiere decir lugar abundante en colibríes, algunos creen que es una onomatopeya que repite el ruido que hacen estas aves al volar.

Una leyenda de la región tarasca refiere una historia que se asemeja al diluvio universal donde un personaje especie de Noé, llamado Tezpi, logró salvarse del diluvio junto con su familia pues construyó una embarcación donde conservó a varias de las especies de animales. Cuando dejó de llover y las aguas descendieron, envió un curitze (zopilote) para saber si ya había tierra firme, pero el ave no regresó, después soltó a un tzintzuni (colibrí) que volvió con un pétalo de flor, con esto Tezpi pudo desembarcar y poblar nuevamente la Tierra y reconoció al colibrí como el mensajero del Sol.

Los colibríes, se alimentan principalmente de néctar de flores para obtener las calorías que les permiten volar, de esta forma ayudan también en la polinización de las plantas, distribuyendo su polen de flor en flor; las proteínas las obtienen de pequeños insectos. Esta alimentación, rica en energía por ser de azúcares simples, es la que posibilita su estilo de vuelo de gran consumo energético. Para despertar el interés de la hembra, el macho realiza una danza.

Y lo más increíble y lamentable, antaño, el depredador más grande y ambicioso del mundo, les mató por miles a fin de decorar los sombreros femeninos europeos, lo que posiblemente llevó al exterminio de varias especies.

Caminante.

martes, 24 de julio de 2012

VUELTA CICLISTA A QUINTANA ROO


JOAQUIN HENDRICKS DIAZ, GRAN IMPULSOR DEL CICLISMO EN QUINTANA ROO.- LA  VUELTA CICLISTA INTERNACIONAL A QUINTANA ROO, DE LOS EVENTOS DE MEJOR NIVEL DE SU TIPO EN LA REPUBLICA MEXICANA; LAMENTABLEMENTE DURÓ LO QUE SU GOBIERNO. ¡LA EXTRAÑAMOS!

EN ESPERA DE LA ORDEN DE SALIDA, A NINGUNO NOS GUSTA ESPERAR, Y A LOS DEPORTISTAS MUCHO MENOS.

VUELTA CICLISTA INTERNACIONAL 2003, ANDRES QUINTANA ROO.- EL EQUIPO DE CHIAPAS PREVIO AL INICIO DE ESTA EXTRAORDINARIA VUELTA, DE EXCELENTE AMBIENTE Y ORGANIZACION, CON UN RECORRIDO DE ENSUEÑO: TODA LA RIVIERA MAYA, DESDE CANCUN, HASTA CHETUMAL.
DE IZQUIERDA A DERECHA: HIPOLITO ROMAN MARTINEZ, CRISTOBAL, ISAIAS, MARTIN VAZQUEZ RUIZ, JOSUE RIOS DE LOS SANTOS, MARCO POLO ZAPOTECO Y ROGER BALLINAS.

BAJO LA ILUMINACION DE UN DIA SOLEADO Y VEGETACION EXUBERANTE, MARCHA EL GRUPO PUNTERO EN UN EXCELENTE CIRCUITO BAÑADO POR  LOS RAYOS DEL SOL Y LA BRISA DEL MAR,   CHOCANDO CON ESTRUEDO SUS OLAS BRAVIAS Y AMENAZANDO LAS RUEDAS VELOCES DE LAS BICICLETAS, QUE IMPETUOSAS, ROMPEN EL AIRE EN EL VISCOSO Y OSCURO PAVIMENTO.


GIRAN, GIRAN Y GIRAN  INCESANTES, LAS BIELAS QUE SOPORTAN CON RIGOR LA FUERZA DE EMPUJE, GENERADA POR EL IMPETU Y ESPIRITU IMBATIBLE DE ESTOS GIGANTES QUE TRANSITAN SIN DESCANSO POR HORAS Y HORAS, CON EL CLARO OBJETIVO DE LOGRAR  LA META, AUN LEJOS DE PREDECIBLES CALCULOS DE TIEMPO Y LUGAR DE LLEGADA.

COMO TESTIGOS INMUTABLES, EL PROFUNDO Y TRANSPARENTE AZUL DEL MAR E IMPONENTES PALMERAS, SIRBEN DE MARCO Y ESTIMULO A ESTOS ADOLORIDOS, AGOTADOS, PERO VALEROSOS Y DIGNOS ATLETAS, QUE CIRCULAN BAJO LA MIRADA ATENTA DE TAN SINGULARES ACOMPAÑANTES.
ANTE LA INEVITABLE ESPERA, EL EQUIPO CHIAPANECO Y DEMAS EQUIPOS PARCICIPANTES, AGUARDAN PACIENTEMENTE EL INICIO DE LAS ACCIONES.

CADA ETAPA TIENE SU PROPIA ESPERA, QUE PARA LOS CICLISTAS EN ULTIMA INSTANCIA, ACEPTAN CON RESIGNACION Y COMO PARTE DEL PROTOCOLO INSTITUCIONAL.

FINALMENTE EN ACCION, EN BUSCA DE UNA BUENA COLOCACION, O UNA BUENA RUEDA QUE LOS LLEVE A FELIZ PUERTO.

EL LIDER DEL MOMENTO, EL RIVAL A VENCER, AJUSTANDOSE EL SWETER; LAS ESTRATEGIAS Y EL PODER, LA COORDINACION DE LOS EQUIPOS Y LA ACTUACION OPORTUNA, PODRAN FINALMENTE MARCAR LA DIFERENCIA.

COZUMEL.- LES DA LA BIENVENIDA A APROXIMADAMENTE CIEN CICLISTAS, QUE RODARAN EN UN CIRCUITO ESPECIFICAMENTE PREPARADO PARA ELLO.

COZUMEL.-LOS ELEMENTOS DE LA NATURALEZA EN SU ESENCIA MAS PURA, DISPUESTOS A SATISFACER LAS NECESIDADES VITALES DE TODOS LOS SERES VIVOS, EN DONDE LOS HUMANOS, SON LOS INDICADOS  Y OBLIGADOS A GUARDAR RECIPROCIDAD Y TRIBUTO A LA MADRE TIERRA.

COZUMEL.- LOS AFICIONADOS DE LA ISLA, SE VOLCARON A ESTE BOULEVARD, QUE SE HABILITÓ COMO CIRCUITO DE COMPETENCIA, PARA VIVIR LAS EMOCIONES DEL EVENTO, DEL QUE SE DESPRENDERÁ UN GANADOR; SIN EMBARGO, LOS APLAUSOS Y RECONOCIMIENTO FUE PARA TODOS LOS PARTICIPANTES QUE MOTIVADOS POR LOS ESPECTADORES, DIERON LO MEJOR DE SI MISMOS.

COZUMEL.- ALGUNOS CORREDORES EMPRENDEN LA FUGA, COMO PARTE DE LAS ESTRATEGIAS PARA SUPERAR A LOS RIVALES, QUE TAMBIEN CUENTAN CON SUS PROPIAS ESTRATEGIAS; FINALMENTE, TRIUNFARAN AQUELLOS QUE ADEMÁS DE LAS MEJORES ESTRATEGIAS, TENGAN LAS MEJORES CUALIDADES DEPORTIVAS.

CHETUMAL.- EN ESPERA DE TURNO PARA INICIAR LA CONTRA RELOJ INDIVIDUAL, QUE SIGNIFICA PARA ESTA EDICION, LA ULTIMA ETAPA DE LA COMPETENCIA. ¡HASTA LA PROXIMA!

jueves, 12 de julio de 2012

NATURALEZA INVERNAL


El la primavera, las plantas renacen y evidencian la vida en su mayor esplendor;  en el verano los follajes tiernos de la estación anterior alcanzan la madurés, ofreciendo a nuestros sentidos inagotables percepciones de colores, aromas y cantos;  en el otoño se despojan de sus viejas vestiduras para pasar el invierno desnudos y expuestos, solamente para recibir de nuevo la primavera y volver a la plenitud de la vida.  


En la primavera, nuestros sentidos, temperamento, expectativas, actitudes, ideas, etc., se agudizan, nos renovamos y fortalecemos, experimentamos  la mayor alegría y deseos de vivir por siempre;  en el verano, crecemos, equilibramos, valoramos, exponemos, nos manifestamos y compartimos;  en el otoño, maduramos, nos tranquilizamos, analizamos, autocriticamos, pero no nos despojamos de nuestras viejas vestiduras y mucho menos las renovamos; pasamos al inclemente invierno en óptimas condiciones, pero también nos enfermamos, nos deprimimos y hasta renegamos, perdemos la esperanza de renacer con la nueva primavera que nunca más llegará, finalmente, nos redimimos, conformamos y aceptamos.


lunes, 9 de julio de 2012

EL DEDO QUE APUNTA A LA LUNA NO ES LA LUNA


Una enseñanza budista dice:
El dedo que apunta a la luna no es la luna.


Y a Confucio se le atribuye una frase similar:
Cuando el dedo señala a la luna, el necio se queda mirando al dedo.


El dedo no es la esencia, simplemente muestra la dirección hacia donde se encuentra la esencia. Sin embargo, las palabras de los sabios a menudo son interpretadas literalmente, sin reconocer que no se puede contener en palabras lo que se desea transmitir. Lo peor es cuando el sabio comienza a creer que él es la esencia y olvida que es solamente un dedo apuntando a la luna.


Sobre este tema Alejandro Jodorowsky dice. El dedo y la luna, son de mundos diferentes, por eso no pueden unirse, es decir, el necio que mira el dedo, nunca llegará a la luna.

El Maestro Thich Nhat Hanh, escribió 14 preceptos que señalan hacia la esencia de las enseñanzas del Buda Sakyamuni y que aplican a cualquier camino de crecimiento espiritual. Tenlas a la mano cada vez que sientas que estás mirando al dedo y no a la luna.


Los 14 Preceptos de Thich Nhat Hanh


1. No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso a las Budistas. Todos los sistemas de pensamiento son medios de guía; no son la verdad absoluta.


2. No creas que el conocimiento que tienes en este momento es la verdad inmutable, absoluta. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de los puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. La verdad se encuentra en la vida y no meramente en el conocimiento conceptual. Prepárate para aprender a través de toda la vida y a observar la realidad en ti mismo y en el mundo en todo momento.


3. No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y la estrechez.


4. No evites el contacto con el sufrimiento ni cierres tus ojos ante el sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida del mundo. Encuentra maneras para estar con aquellos que están sufriendo por todos los medios, incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes, sonido. Por tales medios, despierta tú mismo y a los demás a la realidad del sufrimiento en el mundo.


5. No acumules riqueza mientras millones están hambrientos. No tomes como el objetivo de tu vida a la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con quienes están en necesidad.


6. No mantengas ira u odio. Tan pronto como surgen la ira y el odio, practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira y odio. Aprende a ver a los otros seres con los ojos de la compasión.


7. No te pierdas en la dispersión y en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.


8. No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.


9. No digas cosas falsas por el bien del interés personal o para impresionar a las personas. No pronuncies palabras que causen desviación y odio. No difundas noticias que no sabes si son ciertas.


No critiques o condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aun cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.


10. No uses a la comunidad Budista o a tu comunidad espiritual para ganancia o provecho personal, ni transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.


11. No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás de su oportunidad de vivir. Elige una vocación que ayude a realizar tu ideal de compasión.


12. No mates. No permitas que otros maten. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida y prevenir la guerra.


13. No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento humano o el sufrimiento de otros seres.


14. No maltrates a tu cuerpo. Aprende a manejarlo con respeto. No veas a tu cuerpo sólo como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del Camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé conciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente conciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al cual estás trayendo nuevos seres.


No creas que yo siento que sigo todos y cada uno de estos preceptos perfectamente. Sé que fallo de muchas maneras. Ninguno de nosotros puede cumplir plenamente cualquiera de ellos. Sin embargo, debo trabajar hacia una meta. Esta es mi meta. Ninguna palabra puede reemplazar a la práctica, sólo la práctica puede hacer a las palabras.


“El dedo que señala la luna no es la luna”.
Thich Nhat Hanh



jueves, 14 de junio de 2012

ENSEÑANDO LAS PRIMERAS LETRAS EN CHIAPAS

LA ENSEÑANZA DE PRIMERAS LETRAS EN CHIAPAS EN LOS ALBORES DE LA INDEPENDENCIA, EN UN CONTEXTO IBEROAMERICANO.

Morelos Torres Aguilar1
Universidad Autónoma de Chiapas, México
Grupo de Investigación HISULA
Recepción: 30/04/2010
Evaluación: 28/06/2010
Aceptación:21/07/2010
Artículo de Reflexión

RESUMEN
El artículo es resultado de una investigación sobre la enseñanza de las primeras letras en Chiapas, en las postrimerías de la colonia y durante la revolución de independencia. El trabajo contextualiza y examina el discurso educativo del régimen colonial, y lo compara con esfuerzos similares que tuvieron lugar tanto en España como en otros países de Iberoamérica. A partir de las fuentes consultadas, se concluye que fracasaron los esfuerzos realizados por la corona española en cuanto a la enseñanza de primeras letras dirigida a la población en general.

Palabras clave: Enseñanza, Primeras Letras, Chiapas, Régimen Colonial, Independencia.

1 Doctor en historia por la Universidad Nacional Autónoma de México. Obtuvo mención honorífica y la medalla Alfonso Caso de esta institución por sus estudios de doctorado. Es profesor en el Doctorado en Estudios Regionales de la Universidad Autónoma de Chiapas, y coordinador regional del Seminario Nacional de Música de la Nueva España y el México Independiente [MUSICAT, UNAM / CONACYT]. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores de México.

5. La acción educativa desarrollada por la Corona en Chiapas a fines del Siglo XVIII y a comienzos del XIX.

Afines del siglo XVIII y a comienzos del XIX, la Corona española emprendió una afanosa empresa educativa en la Capitanía General de Guatemala, específicamente en la atrasada intendencia de Ciudad Real de Chiapas, orientada  a fundar establecimientos escolares para enseñar las primeras letras, en particular en los pueblos indios, y que se proponía beneficiar también a los habitantes de los barrios indígenas en la propia Ciudad Real.

En cumplimiento de la Instrucción, y con el deseo de aliviar la miseria de los habitantes del pueblo de Teopisca, el obispo Francisco Javier de Olivares y Benito estableció en la localidad, en 1781, una escuela de enseñanza de hilados y tejidos, con sendos telares, dirigida a las jóvenes alumnas que previamente habían aprendido el castellano en la Doctrina. Al parecer la iniciativa tuvo éxito, pues acudían hasta cuarenta niñas indígenas para aprender a tejer, hilar y coser bajo la asesoría de dos maestras ladinas (mestizas) y un maestro de telas de la tierra.51
La fundación de la escuela no pasó entonces desapercibida para el Rey, pues éste mediante Real Cédula felicitó y agradeció los esfuerzos fundacionales del obispo. Con base en la anterior, el prelado aseguró, en un Reglamento que contenía doce artículos,52 que el centro educativo quedaba bajo la protección de la propia Corona, y establecía la normatividad necesaria para la operación del establecimiento. Según los artículos, las labores de las alumnas consistían en “desmotar algodón, hilar, devanar, hurdir y demás”, bajo la dirección de la maestra respectiva. También asistirían hasta cuatro muchachos ladinos, a aprender a devanar, hurdir y tejer manta y nagua, bajo la dirección de un maestro. La Escuela recibió asimismo de la Corona un total de doscientos cinco pesos para la compra de materia prima, es decir algodones, y para el pago de los profesores. El obispo suponía que una vez que los alumnos hubieran adquirido cierta destreza, las utilidades por la venta de telas permitirían que la Escuela subsistiera con sus propios medios.
Siete años más tarde, en 1798, el obispo Fermín José Fuero dirigió una carta al Vicario General de la Orden de Predicadores, donde ponderaba “lo necesario que son en la República Cristiana las Escuelas de primeras letras”,53 explicando que en la propia Ciudad Real no habían sido abiertos estos centros educativos desde 1767, año de expatriación de los jesuitas, con excepción de uno que había en el Colegio Seminario, pero que resultaba insuficiente, pues si bien podían asistir a él los niños que vivían en el centro de la ciudad, no podían hacerlo los que habitaban en los barrios.54 Por este motivo, proponía crear una Escuela de Doctrina Cristiana en cada uno de los conventos de la población.

Fuero logró convencer e incluso entusiasmar con su idea a los provinciales de Santo Domingo, San Francisco y la Merced.55 La favorable acogida que tuvo la iniciativa entre las órdenes religiosas que laboraban en Ciudad Real llevó al obispo a publicar un Edicto en donde anunciaba la apertura de tres casas de enseñanza en los Conventos de Santo Domingo, San Francisco y la Merced, a partir del 2 de enero de 1799. El Edicto invita a los padres y madres “a que tengáis sumo cuidado de que vuestros hijos entren a disfrutar, sin pérdida de tiempo, el singular beneficio de una buena educación”.56

Para llevar a cabo su propósito, el obispo Fuero se dirigió a José Antonio Caballero, Ministro de Estado, y del Despacho de Gracia y Justicia, en una carta en la que solicitaba la protección especial del Estado, para asegurar de este modo la duración de las escuelas de primeras letras ya referidas, “que de otra suerte –escribe el Obispo- debía temerse que espirasen con mi muerte, o con mi ausencia”.57 Aunque el ilustre religioso falleció el 14 de junio de 1800, antes de morir recibió un manuscrito firmado por el propio Rey, en donde éste aprobaba el establecimiento de las escuelas públicas ya referidas, y en el cual incluso se felicitaban sus esfuerzos: Visto en mi Consejo de Indias… he resuelto… manifestaros la gratitud que me ha merecido este establecimiento… en consecuencia mando que en mi Real nombre se dé a entender a los tresmencionados Prelados, lo satisfecho que quedo por su celo; encargando el Presidente de Guatemala, y al Gobernador Intendente de esa provincia, estén a la mira de que los religiosos que se destinen para estos ministerios sean aptos y de arregladas costumbres… disponiendo que persuadan a los Padres de los niños a que los envíen a las Escuelas…58

6. La enseñanza de primeras letras Chiapas en los albores de la Independencia.
Durante la revolución de Independencia, a pesar de las vicisitudes y los enormes gastos a los que debía hacer frente la Corona española, el gobierno real siguió interesado en la fundación de escuelas de primeras letras. Cabe recordar que en 1813, en el marco de las Cortes de Cádiz, que habían sido convocadas por la Junta Suprema Central en España, se discutieron los temas de la educación y de los indígenas. En cuanto al primer punto, se decidió que todos los pueblos debían tener escuelas donde los niños aprendieran a “leer, escribir y contar”, y estudiaran el catecismo de la religión católica, el cual incluía una breve exposición de las obligaciones civiles.59  Respecto a los indígenas, los diputados coincidieron en que éstos eran americanos olvidados, y que las condiciones miserables en que habían vivido siempre debían ser mejoradas, dado que la Corona los había conservado en el atraso y la ignorancia.
Cuando en 1814 Fernando VII retomó las riendas del gobierno español y declaró “nulos y de ningún valor ni efecto” la Constitución de 1812 y los decretos emanados de las Cortes, siguió empleando empero a un buen número de pensadores que habían participado en ellas.60  De esta manera, el rey español mantuvo durante algunos años una visión más abierta y menos conservadora de lo que comúnmente se cree, influenciada por ejemplo, en el terreno educativo, por ideas de pensadores tan notables como Benito Jerónimo Feijoo. En este contexto se ubican los esfuerzos de la Corona por fundar escuelas de primeras letras, incluso durante los últimos años del régimen colonial. En 1817, por ejemplo, el Rey explica en un Decreto que el Cardenal Patriarca de las Indias ha pedido a la Santa Sede “que conceda a los Arzobispos, Obispos, y otros Prelados de sus reinos, que tienen jurisdicción sobre los monasterios de monjas, las facultades oportunas para que puedan establecer escuelas para niñas en todos los lugares y monasterios”.61

En opinión del Rey, la formación de “escuelas caritativas de primera educación” constituía el medio más adecuado para evitar que desde temprana edad, los niños se aficionaran a la vida “ociosa y vagamunda”, y para que, por el contrario, formaran parte de la clase de “súbditos trabajadores y útiles al Estado”. En cuanto a la propuesta, y debido a que el Real Erario se hallaba en dificultades, instruía a los Conventos de todas las órdenes religiosas a abrir los nuevos centros educativos, cuya obligación sería propagar “el conocimiento de la religión y la enmienda de las costumbres”.

La respuesta que da al obispo Samartín el Provincial de la Orden de Predicadores, Matías de Córdova, en 1817, respecto a la iniciativa del Rey, es entusiasta, aunque almismo tiempo no deja de ser realista. Explica, por ejemplo, que tanto en el Convento de Ciudad Real como en el de Comitán ya se hallan abiertas escuelas de Doctrina Cristiana y primeras letras; sin embargo, añade que en los Conventos de Chiapa y Tecpatán aquellas no han podido establecerse, “porque habiéndose arruinado los conventos, no hay pieza para que asistan los niños, y es menester aguardar a la reedificación de uno y otro convento, que se emprenderá luego que cesen las aguas.”62

Pese a las dificultades a las que hace mención Matías de Córdova, el Obispo Samartín trata de cumplir con la encomienda real. Por eso le pide al Provincial de la Orden de Predicadores que comunique la orden a los padres priores de los Conventos de su orden fundados en los pueblos de Comitán, Chiapa y Tecpatlán, y al de la propia Ciudad Real, “a efecto de que a la mayor posible brevedad, procedan a entablar las Escuelas de primera educación, donde se deberán instruir en la Doctrina Cristiana, en las buenas costumbres y en las primeras letras, principalmente a los hijos de los pobres, hasta la edad de diez o doce años.” 63 A su vez, Sor María de la Merced Domínguez, Abadesa del Convento de Monjas de Nuestra Señora de la Encarnación, pide al Obispo Samartín que, en acatamiento de la Real Cédula, dispense la clausura del establecimiento religioso, con el fin de que las niñas puedan entrar y salir de éste cuando concurran a instruirse.

“A pesar de que somos tan pocas –escribe-, pues todo el número de religiosas sólo llega a diez y seis, de las cuales están imposibilitadas algunas por su edad avanzada…queda todo dispuesto para que se dé principio a la escuela el día que V. S. Yltma. Lo disponga.” 64 El mismo entusiasmo conduce incluso al Obispado, en 1919, a la adquisición de una casa, que se ha destinar a la erección de una Escuela Pública de primera educación para niñas, cuyo profesor proviene de la capital de Guatemala.65

Sin embargo, en contraste con la iniciativa real y las buenas intenciones de los religiosos, la situación de los profesores por lo general debió ser angustiosa, como se puede ver en la comunicación que dirige a las autoridades en 1820 Francisco Paniagua, profesor de la Escuela de primeras letras de Ciudad Real, para pedir un aumento de salario. “Hace algunos años –escribe- que sirvo a la Escuela con el diminuto salario de diez pesos cada mes…teniendo que solicitar mi sustentación por distinto camino a causa de la escasa contribución… ni se puede de otra suerte servir siendo tan crecido el número de niños que asisten en estos tiempos, son más de ciento”.66

Es muy probable que la gran mayoría de los profesores asignados a las escuelas de primeras letras sufrieran la misma situación desesperada, consistente en bajos sueldos, numerosos alumnos y grandes trabajos.

7. El fracaso de la enseñanza de primeras letras en Chiapas en los albores de la Independencia.

En buena medida, los esfuerzos de la Iglesia de fundar y hacer funcionar escuelas de primeras letras en Chiapas en las postrimerías del régimen colonial fueron estériles. Durante los primeros años del México independiente, la crónica falta de recursos, el desorden de los municipios, la incapacidad de las autoridades para hacer cumplir las leyes, así como los acendrados usos y costumbres de los pobladores de la provincia, impidieron la realización del proyecto educativo de la Corona y de la Iglesia. En los “Informes de los párrocos del Estado al Gobierno del mismo, sobre la situación de los pueblos…”, dados en cumplimiento de una orden Circular de fecha 23 de junio de 1830, veintiún párrocos a cargo de otros tantos curatos, parroquias y vicarías de Chiapas expresan, generalmente con gran desaliento, las dificultades a que se han visto enfrentados para proporcionar instrucción a los niños y los jóvenes habitantes de los pueblos y villas en los que desarrollan su labor pastoral y educativa.67

Los ejes principales sobre los que se conduce la visión crítica de los religiosos en sus respectivos informes, son tres: la parálisis de los ayuntamientos y la imposibilidad de aplicar las leyes; los usos y costumbres –pero sobre todo los vicios- de los pobladores; y finalmente, el mal estado de la instrucción y la educación en los pueblos y ciudades de la provincia. Cabe destacar que uno de los factores más importantes para entender el considerable atraso de la sociedad chiapaneca en el siglo XIX, es el alcoholismo que hacía presa de buen número de habitantes de la provincia. El abuso en el consumo del aguardiente constituía un pesado lastre para la población.

Sobre el tema específico de la educación, los religiosos manifestaban en los Informes que hasta esa fecha, muchos indígenas sencillamente no entendían el castellano, y que apenas unos pocos de ellos asistían a la enseñanza de la doctrina cristiana; o bien, que los naturales carecían “de todo principio de enseñanza”, es decir, de toda instrucción. Los párrocos explicaban también que en la mayor parte de las poblaciones se carecía de escuela, sin que el ayuntamiento hubiera podido construirla, por carecer de fondos; y que los pocos habitantes que podían proporcionar instrucción, no lo hacían. El problema del analfabetismo era tan grave, que fray Eugenio de Córdova, cura de Zocoltenango, refiere en el documento, por ejemplo, que “en todo el pueblo no hay ocho individuos de catorce a diez y seis años que sepan leer”.

En general, el principal problema que exhiben los informes es la carencia de escuelas de primeras letras en los pueblos referidos. La única educación que se proporcionaba a los indígenas consistía en algunas lecciones de dogma y moral, a las que la inmensa mayoría de los niños y jóvenes no acudía. Y si a esto se suma la indiferencia con que los indígenas miraban la enseñanza, se tendrá una idea del desalentador estado en que se encontraba la educación de primeras letras en los albores de la independencia en Chiapas.

CONCLUSIONES

Como se puede ver mediante los ejemplos presentados, en el ámbito de la Nueva España o el de la Capitanía General de Guatemala, la enseñanza de primeras letras siguió un derrotero menos progresista que los casos observados en la península ibérica. Si bien fueron fundadas en las dos vastas colonias escuelas de primeras letras, como ya se ha visto, éstas no fueron instauradas por los escolapios -y por tanto no fue posible aprovechar en ellas toda la experiencia acumulada por éstos durante cerca de dos siglos, ni fueron producto de agrupaciones ilustradas como las Sociedades de Amigos del País.

Por otra parte, muchos de los problemas que impidieron el desarrollo cabal de las escuelas de primeras letras a lo largo de los dilatados dominios de la Corona eran los mismos, trascendían las regiones a finales del siglo XVIII y a principios del XIX. Tanto en Navarra como en Murcia, tanto en Almería como en Cataluña, tanto en Yucatán como en Chiapas, escaseaban los maestros, o si los había, posiblemente no tenían la preparación adecuada; no había suficientes escuelas para responder a las necesidades de la población estudiantil, y si las había, solían carecer de la infraestructura física adecuada para la impartición de clases; los salarios que recibían los docentes eran tan raquíticos, que obligaban a que éstos redondearan sus ingresos con el ejercicio de una segunda profesión u oficio; La enseñanza de primeras letras Rhela. Vol. 14. Año 2010, pp. 139 - 168 165  finalmente, a todo lo largo de los dominios de España el Estado no financiaba en forma adecuada el ramo educativo.

Tanto en España como en América, según los ejemplos mostrados, los alumnos de primeras letras solían faltar a clases debido a que trabajaban en las labores del campo, o bien por la negligencia de los padres, a quienes no les interesaba que los hijos se instruyeran, pues la población solía considerar que los conocimientos adquiridos en una escuela de este nivel no eran necesarios, o por lo menos, que no resultaban indispensables.

Ahora bien, la mayor diferencia entre las escuelas de primeras letras establecidas a una y otra orillas del Atlántico reside en un hecho fundamental.
En España, las escuelas enseñaban a los alumnos una lengua que ya conocían, pues estaba compuesta de las palabras que se pronunciaban en sus casas. En cambio, en provincias como Yucatán o precisamente Chiapas, donde la mayor parte de los alumnos eran indígenas, éstos no se identificaban con la lengua castellana, porque no era el lenguaje en que se comunicaban sus hermanos y sus padres. Sencillamente, no era el lenguaje que acostumbraban, siendo la costumbre uno de los factores más importantes para la existencia de los nativos.

Este factor representó en buena medida un problema insalvable. Los indígenas veían en el idioma castellano un instrumento extraño, ajeno, y muchas veces innecesario. Tampoco pensaban que su aprendizaje sirviera para mejorar su condición social. De este modo, las escuelas de primeras letras estaban condenadas de antemano al fracaso, por el desinterés de los futuros alumnos y la indiferencia o hasta la aversión de los padres de familia, incluso antes de que el maestro impartiera en ellas su primera clase.

Se puede aventurar para explicar este hecho una explicación de carácter histórico. Durante los dos primeros siglos de la colonia, en provincias como Chiapas, los religiosos habían concentrado sus esfuerzos en evangelizar a los naturales; para ello habían aprendido las lenguas nativas, y se habían servido de ellas con el fin de enseñar la doctrina en la propia lengua de los indígenas. De esta manera, cuando en el siglo XVIII la Corona decidió castellanizar a sus súbditos en Chiapas, el rezago que estos pueblos habían acumulado en el aprendizaje del idioma era palpable. Durante más de doscientos años, no se les había enseñado a los pueblos originarios el idioma de los españoles en forma sistemática; ahora era demasiado tarde para retomar la ardua tarea.

En suma, en los albores de la etapa independiente, la intendencia de Ciudad Real de Chiapas presentaba un panorama desalentador en el ámbito educativo. A Morelos Torres Aguilar Rhela. Vol. 14. Año 2010, pp. 139 - 168 166 diferencia de lo que ocurría en España, no había otra institución más que la Iglesia que llevara a cabo el propósito de castellanizar, siquiera en forma rudimentaria, a los pobladores. Y aunque la enseñanza de primeras letras en la entidad se podía equiparar a la de alguna zona rural de la península ibérica, la extrema pobreza de sus habitantes, y la ineficacia de las autoridades, difícilmente podía ser igualada.

En este contexto, el discurso educativo de los ilustrados no pudo penetrar, en la aislada provincia centroamericana, la dura coraza de la ignorancia, hecho que preservó la desigualdad, aún superada la larga etapa colonial.

FUENTES

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(AHDSCLC)
San Cristóbal de las Casas, Chiapas,México.
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REFERENCIAS

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Rhela. Vol. 14. Año 2009, pp. 139 – 168




martes, 12 de junio de 2012

¿QUE GOBERNANTES Y POLITICOS NECESITAMOS?

¿Qué gobernantes y políticos necesitamos?

La soberbia, el poder, la ambición, el protagonismo, la incomprensión y la inconciencia, son al parecer, los elementos que conforman la misión y visión de los que quieren “gobernar” a México; contrariamente a las necesidades del pueblo, que aunque resulte reiterativo mencionar, es la necesidad de vivir en paz y en órden, sin hambre e ignorancia, con libertad y justicia, así como, ser gobernados por políticos honestos, equilibrados, inteligentes, compasivos, respetuosos de los derechos inalienables de la sociedad y de todos los seres vivientes, conscientes de que la misión en su vida pública y biológica tienen un límite; tal como decía don Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) en su obra:

“La Vida es Sueño”

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí,
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Es evidente, que los políticos en su mayoría, fundamentan y sustentan sus triunfos en la debilidad y errores de los contrarios, pareciera que no cuentan con auténticos valores personales que los conduzcan al triunfo tan anhelado.

Autor: Abelardo Navarro Zúñiga.